Tanto en Cuba como fuera de ella, el mojito es el coctel que reina en el verano. Puede que por el frescor de la menta o la fragancia cítrica, por su gélida fusión de agua carbonatada con hielo o por todo a la vez, pero es lo que pide el cuerpo en días calurosos.
El origen de esta agradable combinación nos remite a una exótica historia de filibusteros del siglo XVI, en la que Francis Drake, pirata para España y corsario para Inglaterra (que lo honró como héroe y donde fue nombrado caballero por la reina Isabel I), buscaba desesperadamente un remedio para curar el escorbuto1 que aquejaba a su tripulación. La posición de su navío cerca de las costas de Cuba propició que enviara a tierra una misión para encontrar algún preparado contra la enfermedad.
Al parecer dieron con una mezcla de aguardiente, limón, hierbabuena y agua que usaban los nativos para los males de estómago. No se sabe a ciencia cierta si la mixtura que se llevó el pirata ya llevaba azúcar, tampoco se conoce en qué momento comenzó a nombrarse este coctel como drake, draque o draquecito, en referencia al temido personaje.
Sí aparece documentado en el Diario de la Marina del 28 de octubre de 1940 por el famoso periodista, dramaturgo y empresario cubano Federico Villoch. Cuestión que no pasó inadvertida para Fernando Ortiz:
«De antiguo era popular en Cuba esa bebida hecha con aguardiente de caña. “Una buena dosis de aguardiente de caña, medio vaso, con azúcar, un poco de agua y entonada con unas ramitas de hierba buena y una rajita de limón. Se estuvo bebiendo drake hasta 1800 y pico, en que fue desplazado por el ron de Cuba y la ginebra de Holanda”»2.
Más tarde abundaría Fernando G. Campoamor:
«Y con el ron —agregamos el dato—se le llamó mojito, decorado y aromado con un ramito de hojas elípticas de Mentha sativa [sic], que acabamos por mascarlas».3
Campoamor cita además al escritor Ramón de Palma: «El narrador Ramón de Palma pone en boca de un personaje de El cólera en La Habana esta confesión: “Yo me tomo todos los días a las once un draquecito de aguardiente de caña con azúcar y me va perfectamente”»4, y añade el citado personaje: «El uso del agua de soda también dicen que es excelente, porque corrige los ácidos del estómago».5 Quién sabe si ya aquí, en 1833, comenzaba a agregarse a esta combinación un poco de agua carbonatada.
En su Nuevo catauro de cubanismos, Fernando Ortiz también recoge el término draque, el que define como: bebida alcohólica. Anglicismo6.
Génesis del actual mojito
La creación del actual mojito no está registrada con claridad, existen infinidad de versiones. Como hemos visto anteriormente, avanzados los 1800 en que el ron sustituyó al aguardiente en esta mezcla, ya se comenzaba a degustar lo que hoy se llama mojito. Específicamente, en 1862 Facundo Bacardí Massó fundó en Santiago de Cuba una pequeña destilería que luego sería una de las más grandes empresas de elaboración de ron. La Bacardí no se adjudica el invento de manera explícita, pero asegura que el ron que cambió el drake por mojito fue el suyo.
Se dice que en 1910 el mojito alcanzó gran popularidad en la playa de La Concha en Cuba. Investigando un poco he encontrado un interesante artículo publicado en la página de Facebook De Cuba, a lo cubano7 en la que se aporta más información acerca de lo ocurrido en el citado año:
«Sobre 1910 empieza a hablarse en La Habana del mojito batido. Más tarde, cuando se inaugura el balneario de La Concha, en la playa de Marianao, el mojito se convierte en el coctel insignia de la instalación […] En el bar había dos mostradores. Uno de ellos, en exclusiva, para el mojito, y el otro para todo lo demás. De La Concha, el mojito salta al bar del hotel Florida, en Obispo y Cuba, donde lo asume un barman conocido como Maragato. De allí pasa a La Bodeguita del Medio».8
Se anota en esta misma fuente que en La Concha había un barman que elaboraba el mojito magistralmente y que socios de clubes exclusivos como el Havana, el Miramar Yacht Club y el Casino Español, iban a tomar mojitos al popular balneario9.
Hay quien afirma que el creador del mojito fue Ernest Hemingway en un día caluroso, combinando ron con limón y menta, pero esta versión es menos aceptable ya que el escritor nació en 1899 y las fechas indican que el mojito se conocía ya un poco antes de esta fecha; lo que sí se merece es el crédito de su popularización.
«My mojito in La Bodeguita, My daiquiri in El Floridita».
Ernest Hemingway
¿Por qué se le llama «mojito»?
El nombre del coctel también está sujeto a especulación. Mayormente se alude a una correlación entre el mojo criollo (especie de salsa que se agrega a algunas comidas cubanas) y el mojito.
La palabra mojo,10 según Esteban Pichardo, es una voz corrompida de moje, cuyo significado es salsa compuesta de zumo de limón, ají picante, ajos machacados, cebollas, aceite o manteca. Este término se utiliza en Islas Canarias para nombrar varios tipos de aliños y viene del latín mollare.
Esta etimología parecer ser la más precisa y así encontramos varias teorías bien fundamentadas que la respaldan:
«La palabra mojito es un diminutivo de mojo y mojo (aliño, aquello con que se riega, baña o ablanda algo), así como moje, viene por derivación regresiva de mojar, y mojar efectivamente viene de la forma vulgar latina molliare […]. Esta forma no sería sino una variante vulgar del verbo latino mollire (ablandar, reblandecer) […]».11
«Realmente el mojo es una corrupción del moje, salsa en el vocabulario del Bierzo. El moje lo trajeron los isleños de Islas Canarias, héroes de la agricultura, y pasó a la cocina nuestra transformado en mojito criollo».12
Otra suposición es que la palabra viene de una mala pronunciación de mojadito, participio de mojar, que proviene del latín vulgar molliare, pues en Estados Unidos se denomina mojo a combinados o ponches de frutas con licores13, por lógica abundantes en líquido.
Mojo también pudiera ser una derivación de moco’o, palabra del fulfude, que llegaría a América desde África con el tráfico de esclavos y que pervive en el creole de Lousiana con el significado de hechizo14. En esta misma línea, el diccionario Collins lo recoge con las acepciones, en la jerga estadounidense, de: poder personal o influencia sobre otras personas, amuleto, arte de lanzar hechizos; y el diccionario Cambridge como: cualidad que atrae la gente hacia ti y te hace exitoso y lleno de energía. Se refiere a «la magia personal de cada uno».
Por especular, incluso pudiera venir de majar, pues el secreto de este coctel está en triturar suavemente la menta o hierbabuena para que se liberen sus jugos y así obtener su sabor característico.



¿Cómo preparar el mojito?
Cada maestro tiene su librito como se dice en Cuba, pero el auténtico mojito, el original y más popular, sigue esta receta:
Ingredientes:
2 cucharaditas de azúcar blanca
Jugo de media lima (limón en Cuba)
2 o tres ramitas de hierbabuena o menta
50 ml de ron blanco
2 o tres cubitos de hielo
Agua carbonatada o con gas hasta que falte un dedo para el borde
Modo de preparación:
En un vaso higthball, poner las dos cucharaditas de azúcar y mezclar con el jugo de lima. A continuación agregar las ramitas de menta y majarlas dentro de la mezcla. Agregar el ron y remover. Luego añadir los cubitos de hielo, el agua con gas y remover de nuevo. Colocar una pajita y adornar con una ramita de menta.
Los utensilios a emplear para la preparación serían:

Pinza para hielo
Removedor o cuchara de bartender
Mazo o muddler para majar la menta
Recomendaciones:
Hay varias recomendaciones a seguir para lograr el éxito en la preparación de un mojito. Este coctel no debe prepararse en vasos grandes y anchos, sería una limonada con un poco de ron. Es una bebida para degustar despacio y repetir si se quiere; aunque sepa a poco, el paladar y la sensibilidad lo agradecerán. Por eso es recomendable servirlo en vasos highball para lograr el justo equilibrio de la mezcla. Hay algunos bares que lo sirven en vasos anchos donde la proporción de agua es mayor y el ron no se hace notar, quizás es para justificar el alto precio de 7 euros, que es la media que se cobra en España por este coctel.

El azúcar agregada debe ser blanca, si es azúcar morena el coctel se teñirá de marrón y afectará la estética del preparado, perdiendo la visión natural de la menta. Pudiera decirse que el resultado es una poción de agua turbia con hierbas. Tampoco es igual el sabor, que se mantiene equilibrado con el azúcar blanco. En el caso de sustituir azúcar con panela, ni el sabor ni el color serían igual que con el original.
Podría agregarse miel en lugar del azúcar, sobre todo para personas que no deben consumirla por alguna condición de salud. El sabor no se altera mucho, aunque el color resulta de un amarillo tenue.
Los cubos de hielo deben ser enteros, no picados, pues se derretirán rápido y tomaremos agua. La menta o hierbabuena debe majarse con cuidado, pero debe liberar en el coctel su esencia porque ese es el secreto de esta combinación, su toque.
Menta o hierbabuena, limón o lima
La hierbabuena es una especie del género Mentha. Es la Mentha spicata y es una hierba aromática que tiene usos gastronómicos y medicinales. Se diferencia en su forma de la menta más conocida, que es la Mentha piperita, en que sus hojas son más finas con hendiduras más pronunciadas y tiene un color verde menos subido. Las hojas de la menta son un poco más grandes y sus ramas son más gruesas, con estilo cuadrado y de color más rojizo. También el sabor de la menta es más intenso.
La Mentha piperita es el resultado de hibridar la hierbabuena con la Mentha aquatica, así que la existencia de una depende de la otra. En el caso de la preparación del mojito, cualquiera de las dos variedades son válidas.
En cuanto al uso de limón o lima, sí es importante que se opte por la segunda opción. Lo que en España se conoce como limón, de color amarillo y con protuberancias en ambos extremos, no aporta un buen sabor a la mezcla. Debe usarse el fruto al que aquí llaman lima, que en Cuba es el conocido como limón, de forma redonda y verde. Es la lima ácida, Citrus aurantifolia, cuyo árbol es el limonero. Solo emplear la lima en forma de jugo y para decorar, si se desea, con una rodajita insertada en el borde del vaso, nunca agregar rodajas de lima en el interior del mojito.
En Cuba se le llama lima a la bergamota o lima dulce, Citrus limetta, que se consume como fruta de la misma forma que la naranja y se emplea en otras deliciosas combinaciones, pero no en el mojito, mezcla mágica cuyo resultado es uno de los 50 cocteles más vendidos del mundo.

- Escorbuto: Enfermedad producida por la escasez o ausencia en la alimentación de vitamina C, y caracterizada por hemorragias cutáneas y musculares, por una alteración especial de las encías y por fenómenos de debilidad general. DRAE, 2024. ↩︎
- Federico Villoch. La Boca del Morro. Diario de la Marina, 28 de octubre de 1940. Tomado de Jorge Méndez Rodríguez-Arencibia. Fernando Ortiz: gastronomía como factor de nacionalidad. Revista Catauro, vol. 35, p. 82. En: https://bit.ly/46uVmB7 ↩︎
- Fernando G. Campoamor. El hijo alegre de la caña de azúcar. Ed. Científico Técnica, 1988, p. 134. ↩︎
- Ibidem. ↩︎
- Ramón de Palma. El cólera en La Habana. Novela, 1833. ↩︎
- Draque. Fernando Ortiz. Nuevo catauro de cubanismos, p. 226. Ed. De Ciencias Sociales, 1974. ↩︎
- Y sobre La Concha y el mojito… qué…???? En: De Cuba, a lo cubano, página de Facebook. Acceso: https://bit.ly/3YzsSUG ↩︎
- Ibidem. ↩︎
- Ibidem. ↩︎
- Esteban Pichardo. Mojo. Suplemento a la M: vozes corrompidas. En: Diccionario provincial casi razonado de vozes y frases cubanas. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 1976, p.438. ↩︎
- Helena. Etimología del mojito. En: https://etimologias.dechile.net/?mojito ↩︎
- Fernando G. Campoamor. Op.cit., p. 139. ↩︎
- TKC. Etimología del mojito. En: https://etimologias.dechile.net/?mojito ↩︎
- Idem. ↩︎